miércoles, 9 de julio de 2008

Que cuando me vaya no caiga una lágrima por mí

En economía se dice que el riesgo límite que cada uno es capaz de asumir es el que te deja dormir, y es conocido como “el umbral del insomnio”. Cada uno de nosotros deberíamos buscar esa marca límite de tolerancia al riesgo, para que en un futuro todas nuestras acciones no superen esa barrera y podamos dormir tranquilos.

Estoy tomando una decisión en mi vida profesional; que afecta también a la personal; que aunque a simple vista no parezca arriesgada es bastante importante. A tres noches del gran día puedo confesar que no he sobrepasado mi propio umbral del insomnio, por lo tanto considero que mi elección es acertada.

¿Quién me iba a decir que cuando escribí la entrada de “Yo, yo mismo y Pedro J.”, en el que escribía lo siguiente: “dentro de 10 añitos espero verme disfrutando de esta auténtica hora punta neoyorquina.”, que a los 3 meses vería reducida mi lejanía con la Gran Manzana unas diez veces?

Quien me conozca bien sabrá que el liarme la manta a la cabeza es una decisión acertada. Y por fin, haré de mi profesión un hobby remunerado.

2 comentarios:

Arale dijo...

Mucha suerte, quiero ir viendo fotos aquí. Y buen viaje.

Un abrazo desde Galicia

Santi dijo...

Gran boulanga ya se te exa de menos x la alcarria...cuidate!!